Mamotte Lollipop

Cap. 1; Magos en formación, ¿¡van a protegerme!?

Mi nombre es Nina, Nina Yamada. Soy una estudiante de secundaria normal. Tengo 15 años, pelo castaño y ojos marrones. Supongo que mí vida es demasiado aburrida como para que me pase algo así como en las series de televisión. Mí mayor sueño es conocer al príncipe de mis sueños. Hablando de sueños, hace tiempo que tengo sueños extraños… Hay un chico que me protege…
-¡Nina!
Bueno, lo dejaré por ahora. Atenderé a mis dos amigas;
-Hola chicas. ¿Qué les trae por mí barrio?
-Íbamos a una pastelería que han abierto cerca de aquí.
-¿Quieres venir?
-¿Una pastelería nueva? ¡Eso no me lo pierdo!
Sí, soy muy glotona… Pero dicen que comer mucho es señal de buena salud. Al llegar nos sentamos enseguida y pedimos nuestros postres.
-Oye, Nina. ¿Cuál sería tú tipo de chico?
-¿Mí, qué?
-Tú tipo de chico. El mío sería alguien como Tsukiyomi-senpai…
-Yo prefiero a Kaoru-senpai… ¿Y tú Nina?
-*Cara soñadora* Yo quiero a alguien que sea fuerte, amable, lindo y que trate de protegerme cuando esté en problemas. Sin importar cuan feroz sea el enemigo y/o problema, me protegiera a mí, la persona a la que más ama…
-Pides demasiado, Nina. Debes ser más realista.
-No existe ningún chico como el que describes.
-Bueno… Sólo es un sueño de niña… No es que me importe mucho… Pero siempre he pensado que… Mí príncipe aparecerá frente a mí… Y poniendo en riesgo su propia vida, me protegerá… Tal vez, sólo exista en los sueños, o quizás en los cuentos… Pero… Sería lindo que realmente alguien así apareciera en mí vida…
-Lo que dices desde un cierto punto de vista tiene sentido…
-¿A qué si? Con el fin de proteger a su querida princesa, se enfrentará a cualquier peligro o adversario con valentía. Y la protegerá, aun si pierde la vida en el intento.
-Nina, ¿qué es eso?
-Mí chico ideal…
-Eso no. Lo de tú plato. ¿Venía el pastel con un caramelo?
-No lo sé. Tal vez sea para atraer más clientes. Por aquí hay muchas pastelerías. A lo mejor, posiblemente, quizás, se deba a ese razonamiento.
-Anda prueba. Que tenemos que irnos pronto.
-Sí. Buen provecho.
(Volvemos a la narración normal) Nina fue a comerse el caramelo, cuando un joven bajó del cielo de repente haciendo que Nina se tragara el caramelo del susto. El joven se dio la vuelta, buscaba algo. Entonces, como unas 500 personas aparecieron de la misma forma. Parecía que iban a por Nina, cuando el joven se puso en medio e hizo como… Una especie de barrera mágica haciendo que los demás tomaran distintas direcciones.
-¿Qué ha pasado?
-Perdona por todo esto. Ichii, te retrasaste-Dijo saludando a otro chico.
El primer chico tenía el pelo azul y sus ojos celestes. Unos vaqueros y una chaqueta y camiseta azul. Su pelo era adornado con unas gafas de aviador. Por el contrario, el otro chico era algo más alto que éste y su pelo era marrón, al igual que sus ojos. Unos vaqueros y una chaqueta roja, como la camiseta.
-¿Quiénes sois? Habéis venido del cielo. “Ni que fueran ángeles, pero no les veo las alas. Es imposible.”
-Perdona, ¿has visto por aquí una perla rosa? Es muy pequeña-Preguntó el moreno
-¿Parece un caramelo rosa?
-¡Sí! ¿La has visto?-Se emocionó su compañero.
-Estaba en mí plato, junto con el pastel, pero…
-¿Pero?-Se impacientó el mismo
-Parecía un caramelo… Y… Bueno… Yo…
-¡Dilo! ¡No tenemos todo el día!
-¡Me lo tragué!
-¿¡Que hiciste qué!?-Gritó enfadado
-No tenemos tiempo. Ya vuelven. Seguro que sienten que la perla está cerca.
-No tenemos otra. Ven.
El chico de pelo azul cogió a Nina y se montaron en un coche que salió volando. Acabaron en el muelle, porque Nina no paraba de moverse. Y al aterrizar;
-¿¡Qué narices está pasando aquí!?
-Fácil. Somos aprendices de magos, no somos de este planeta, estamos en un examen, hay como 500 magos más buscando la perla para aprobar el examen- Paró para tomar aire- ¡Pero tú te tragaste la perla!
-¡No fue mí culpa! ¡Iba a escupirla porque estaba muy duro para ser un caramelo, cuando tú caíste del cielo obligándome a tragarlo del susto que me diste! ¡TÉCNICAMENTE TODO ES CULPA TUYA!
-¿¡Qué dijiste, tonta!?
-¡Lo que oíste! ¡Y nadie me llama a mí tonta!
-Hola soy Nadie, ¿me conoces?-Dice sarcástico.
-Vamos, vamos. Tranquilizaos. Llamaré al consejo de magia para contarles esto.-Llama al consejo y les cuenta todo.
-Con que eso pasó, ¿he? Para empezar la Cristal Pearl no debería estar en ese cuerpo.-Dice una voz al otro lado del teléfono.
-¿¡Qué dice!? ¿¡Se cree que me lo he tragado por gusto!?
-¡Cállate!-Le dice el peli~azul tapándole la boca.
-Sólo hay una forma de arreglar tal situación-La voz le cuenta al moreno la solución.
-Sí. Vale. Ajá. Entendido. Gracias.-Cuelga- La medicina para expulsar la Cristal Pearl de tú cuerpo estará lista para el día antes de Navidad.
-¿¡Qué!?-Exclaman los otros dos.
-¡No puede ser! ¿¡Qué hice para merecer esto!? ¡Sólo soy una chica normal y corriente! ¡Yo no quiero esto!-Se queja llorando
-Deja de llorar. No tienes motivos para eso.
-¿¡Te crees que tener una perla dentro de tú cuerpo y que todos los magos de tú mundo te estén persiguiendo es para estar de fiesta!?
-¡Yo sí tengo motivos! ¡Por fin estaba preparado para realizar el examen y ahora tendré que volver a mí casa, nada más empezar, y estudiar todo un año entero! ¡Otra vez!
-¡No es mí culpa si tiran una perla que parece un caramelo en el plato donde estoy comiendo un dulce! ¡Que por cierto no lo he pagado y mis amigas me lo cobrarán!
-¿¡Qué importa el dinero en una situación así!?
-Basta, Zero. Sólo podemos hacer una cosa. Proteger a ésta chica hasta que la medicina esté finalizada. ¿Cómo te llamas?
-Nina… Nina Yamada.
-Encantado. Yo soy Ichii y el gruñón es Zero.
-¡No soy un gruñón!
-¡Y yo soy Zura!-Dice un pequeño dragoncito amarillento.
-A partir de ahora, te protegeremos cueste lo que cueste, Nina.
-“¿Estos chicos van a protegerme? ¿Será este el significado de aquél sueño extraño?”
-Bueno, de momento tendremos que buscar un sitio donde dormir-Menciona Zero
-Nina-chan, ¿dónde vives? Te llevaremos.
-Gracias, Ichii-kun-Contesta animada.
-Zero, esos dos parecen una parejita, ¿verdad-zura?-Dice el dragoncito.
-¿Y a mí qué? Anda, vámonos.
Los cuatro volvieron a montar en el coche y se fueron a casa de Nina. Al llegar entraron por la puerta, no había nadie en casa.
-¿No hay nadie en casa, Nina-chan?
-No. A estas horas, mis padres estarán en sus respectivos trabajos y mí hermano está en el club de fútbol.
-¿Y no te sientes sola?-Pregunta Zero.
-No… No me aburro… Tengo a Pepplop para hacerme compañía, pero… A veces…-Nina dejó de hablar y su sonrisa se apagó por un momento.
-¿Nina?
-¿He?
-¿Estás bien, Nina-chan?
-Sí, claro. Estoy bien. Entremos-Dice sonriendo- ¡Pepplop, ya estoy en casa!
Un pequeño cachorrito apareció por la puerta de la cocina corriendo hacia Nina.
-¡Yo también me alegro de verte!-Entraron hasta el salón-Sentaos, traeré algo para tomar.
Nina volvió con unos dulces y un poco de te, también trajo algo para Pepplop. Charlaron un poco más sobre la Cristal Pearl que se había tragado Nina;
-¡Ya te dije que lo sentía! ¡No fue culpa mía!
-Si, ya. Lo que tú digas.
-Bueno, bueno. Zero si quieres cumplir tú sueño, tendrás que protegerla a toda costa.
-“Protegerme…”
-¡Zero cumplirá su sueño-zura! ¡Zero protegerá a Nina-chan para eso-zura!
-Ya lo he pillado limón con alas.
-Zura no es un limón-zura. Zura es un dragoncito pequeñito-zura.
-Lo que tú digas.
-Pero Zero, ¿protegerás a Nina como te he dicho?
Nina miraba a los tres con cierto interés y, cuando a Zero le preguntaron, lo miró con mucho más interés, aun sin darse cuenta ella misma.
-Está bien, la protegeré-Dice escondiendo la cara, que tenía un leve sonrojo por la mirada de la chica.
-Entonces, lo siguiente es un lugar para dormir hasta el día de Navidad. También tenemos que ver que esté lo suficientemente cerca de Nina-chan para protegerla… Nina-chan, ¿podemos ir a tú habitación?
-Claro, pero ¿para qué?
-Ya lo verás.
-“Ichii-kun es muy simpático. Todo lo contrario a Zero. Bueno, si ellos van a protegerme… No me puedo quejar. Los dos son bastante guapos…”-Pensaba Nina, mientras guiaba a sus amigos a su habitación.
Una vez dentro, Nina se sentó en su cama pues los otros dos estaban mirando algo;
-Zero, ¿qué te parece en el armario de Nina-chan?
-Por mí vale.
-¿Qué vais a hacer en mí armario?
-Ahora te devolvemos la ropa.
-¿¡Qué vais a hacer con mí ropa!?
Los dos colocaron una especie de botón en la pared, lo presionaron, pero no pasó nada. Entonces Ichii abrió la puerta del armario y apareció dentro un salón con muebles y todo.
-¿¡Qué es eso!?
-Nuestra habitación. A partir de ahora seremos como compañeros de piso. Tranquila, los humanos no pueden ver el espacio que ocupa detrás de las paredes.
-Pero, ¿¡dónde está mí ropa!?
-No lo sé. ¿En qué armario lo metiste Ichii?
-En el tuyo, Zero.
-¿¡Por qué en el mío!?
-Os lleváis tan bien, que pensé que no os importaría.
En ese momento suena el timbre de la puerta.
-¡Buenas! ¡Soy el repartidor! ¡Traigo un paquete!-Dice el hombre tras la puerta.
Nina sale corriendo, abre la puerta y recibe el paquete. Luego sube otra vez a su habitación, muy feliz, con el paquete en brazos.
-¿Qué es Nina? Está a tú nombre.
-Es un kit que pedí por Internet.
-¿Un kit? ¿De qué?
-Un kit para hacerte tú propia ropa, claro. Está muy de moda en mí clase. Bueno, sólo hablan del kit, aun nadie lo tiene.
-Nina-chan está muy entusiasmada-zura.
-Pues claro Zura-chan. Podré hacerme toda la ropa que quiera y sólo pagaré el hilo.
-¿Y qué será lo primero que hagas?
-Un vestido lila y negro. Me encantan. Son mis colores favoritos.
-Pues que lo disfrutes. Cuando quieras coger tú ropa, ve a mí habitación.
-“Pues así están las cosas. De un día para otro; tengo a dos chicos, muy guapos por cierto, viviendo al otro lado de mí armario. Una perla en mí cuerpo y como 500 magos persiguiéndome. Esto no puede ir a peor…”
Cap 2:
Estaba soñando tranquilamente con un crucero. Yo tumbada en una toalla, con dos chicos guapísimos a los lados, tomando un cóctel hawaiano y uno de los chicos poniéndome crema solar en la espalda al tiempo que me hacía un masaje… Era relajante… Casi podía oír las olas al romper y los sonidos de los animales marinos y…
-Nina-Se escuchó de lejos- Nina…-La voz se acercaba- ¡NINA!
-¡AAAAAAAAAAAAA!
Me levanté de golpe con los ojos abiertos como platos encontrándome a Zero a escasos centímetros de mí. Me sonrojé bastante y él simplemente se quedó tieso.
-Que… ¿Qué quieres?
-Pu… Pues que ya es muy tarde… y tus padres te han llamado varias veces…-Dijo nervioso
-A…
No nos movimos, nos mirábamos a los ojos, yo sonrojada y él sorprendido.
-Nina, ¿estás bien? Te escuché gritar-Oí a mi madre al pie de la escalera seguramente
-Sí, sólo tuve una pesadilla.
-Voy a pasar.
Miré a Zero suplicante quien no entendió mi mudo mensaje, de verdad que sentía lo que voy a hacer. Cogí a Zero de la camisa y lo lancé contra el armario abierto dejándolo en su salón. Dejó un poco abierto permitiéndole ver la habitación.
-Nina, cielo, te estaba llamando ¿no me oíste?
-No, estaba teniendo un sueño relajante-Me levanté y me puse frente al espejo mirando de reojo el armario mediante el reflejo.
-¿No dijiste que era una pesadilla?-Se extrañó.
-Bueno… El crucero se convirtió en el crucero de la muerte, o algo así-Me inventé mientras me peinaba en un intento de normalidad.
-Bueno, hablando de cruceros, has ganado el concurso al que te suscribiste.
-¿¡En serio!?-Me giré sonriente- ¡VIVA! ¡Nos vamos de crucero!-Salté llena de vida
-Cariño, lo siento, nosotros no podemos ir. Tu hermano se marea con los cruceros y tu padre y yo tenemos trabajo. Pero puedes ir con tus amigas-Dijo antes de salir de la habitación
-A… Vale… Suerte en el trabajo…
-Que pases un buen día, cariño-Cerró la puerta tras ella
-Sí… Un buen día…-Miré al suelo.
Zero salió de mi armario inseguro mirando hacia la puerta antes de mirarme enfadado cambiando en un instante de enfadado a preocupado.
-¿Estas bien, Nina?
-Perfectamente-Dije fría entrando al salón de él y dirigiéndome a su cuarto.
-Hey, ¿a dónde vas?-Me siguió
-¿Tu qué crees? A cambiarme.
Cerré la puerta de Zero en sus narices y fui a coger mi ropa. Me puse una camiseta de mangas cortas y una falda, me puse mis chanclas favoritas y salí del cuarto. Zero estaba sentado en el sofá viendo la tele. Me senté a su lado notablemente molesta.
-¿De verdad que estás bien?
-Perfectamente-Repetí- ¿Dónde está Ichii-kun?
-Salió temprano a comprar unos productos mágicos que necesitamos. ¿Por qué preguntas?
-No, por nada-Cogí el mando de la tele y cambié el canal.
-¡He, que lo estaba viendo!
-Era un documental
-¡Era interesante!
-Está bien, te dejo el documental…
-Gracias.
-¡NINA!-Se oyó a alguien desde abajo.
-Ya empezamos…-Resoplé antes de salir.
Bajé las escaleras y me dirigí al salón, allí mi padre estaba sentado en el sillón, mi madre a su lado y los dos estaban serios. Mamá me hizo una señal para que me sentara y así lo hice.
-Has ganado el crucero, ¿no?
-Eso parece…-Vi que Zero e Ichii se escondían en la parte de arriba de la escalera para escuchar mejor.
-¿Vas a usar el premio?
-¿Me dejas ir de crucero?
-No-Me contestó tajante
-Pues ahí tienes-Dije sin mirarle
-Cariño, podría ir con sus amigas, no hay problema-Dijo mi madre para convencerle.
-No, mi hija no irá de crucero con unas adolescentes alocadas. Podría correr peligro.
-Hola, adolescente alocada delante-Dije moviendo las manos para hacerme notar- Si no me vais a dejar, devuelvo el premio y que me lo den en efectivo y me compro cualquier cosa, da igual.
-Pero… Nina, ¿no tienes amigos maduros que saquen buenas notas?
Miré de reojo a Ichii quien sonrió ante la mirada molesta de Zero, sonreí de lado y miré a mi padre.
-Si te presento a un amigo en el que confió muchísimo… ¿me dejarás ir?
-Depende de quien sea. Preséntamelo y ya veremos.
-Se llama Ichii y es el primero de la clase, saca muy buenas notas y es bueno en deportes. Seguro que te cae genial.
-Bueno, primero preséntamelo y ya veremos si vas con él. Pero sola con un chico no vas.
-No, también vendrán Zero y Zura-Se me escapó
-¿Quién y quién?-Me miró mi madre.
-Zero es otro compañero de clase y Zura es… es su hermana. Son muy simpáticos y… amables-Sonreí nerviosa
-Dos chicos con mi hija… ¡No pienso dejarte ir!
-¡Pero, papá acabas de decirme que sí!
-Acabo de decirte que me presentes a ese tal Ichii.
-¡Pues te los presentaré a todos y te van a encantar!
-No lo creo. Mi decisión ya está tomada-Se levantó enfadado.
-¡No puedes tomar decisiones así a la ligera sin conocer a las personas! ¡Además podrías confiar un poco más en tú hija a la que siempre dejáis sola en casa!-Me levanté también enfadada
-No le hables así a tu padre-Me dijo mi madre
-¿¡Qué padre!? ¡Mi padre está muerto! ¡Éste es el reemplazo! ¿O debería decir uno de ellos?
-¿Qué está diciendo, Misako?-dijo mirando desconfiado a mi madre
-Nada, son cosas que se inventa la niña. ¡Nina, a tu habitación!
-¡Pues vale! ¿Y sabes qué? ¡Yo me voy de crucero con o sin vosotros, me da igual!-Dije saliendo del salón.
-¡Mientras estés bajo mi techo harás lo que yo te diga!-Me siguió mi padre
-¡Pues me iré de casa, ya ves qué problema!-Dije al pie de la escalera viendo cómo Zero e Ichii se metían en la habitación.
-¡No irás a ese crucero ni te irás de casa!-Me gritó mientras yo ya llegaba a mi cuarto.
-¿Qué te apuestas?-Dije desafiante mientras me giraba ante la puerta abierta
-¡No te vas de crucero y se acabó la discusión!
-¡Pues vale, a ver cuánto tiempo duras en casa para que yo me valla!-Vi cómo mi madre subía las escaleras
-¡Nina, no te consiento que hables así!-Me pegó en la mejilla
-¡Estoy deseando ser mayor de edad para irme de esta casa!-Cerré de un portazo
Escuché a mis padres discutiendo, yo, pegada a la puerta, mantenía los ojos cerrados para aguantar las lágrimas que caían por mis mejillas. Me fui escurriendo hasta llegar al suelo y ahí abrazar mis piernas haciéndome una bola.
-Nina…-Intentó decir algo Ichii
-¿Nina está bien, zura?-Preguntó Zura colocándose a mi lado.
-Sí…-Sollocé.
Ichii y Zero se miraron sin saber qué hacer para luego dirigirme una mirada de preocupación. Se levantaron y cada uno se puso a un lado, Ichii poniéndome una mano sobre mi mano derecha y Zero pasándome un brazo alrededor de mi cintura.
-Venga, no llores más Nina-Me dijo Ichii sonriendo.
-Eso, has ganado un crucero y, como le has dicho a tus padres, lo usaremos. Cuando volvamos podemos hacer un conjuro para que no recuerden nada-Zero esbozó una sonrisa torcida.
-Chicos…-Sonreí aún con las mejillas bañadas con mis lágrimas-Tenéis razón, vamos de crucero.
-Venga, hagamos las maletas-Dijo Ichii animado.
-Sí-Respondimos Zero y yo sonrientes.
-¡Nina, nos vamos a trabajar! ¡Ya sabes, no te vallas!-Escuché desde el piso de abajo
-Sí, claro, eso no te lo crees ni tú-Dije mientras entraba con Ichii y Zero a su salón a través de mi armario
-¿Quieres tomar algo antes, Nina?
-¡Si, unos crepes!-Dije de forma infantil mientras agarraba el brazo de Ichii
-Pues ahora te los preparo-Rió divertido al ver la mirada molesta de Zero.
-Vale, voy a preparar la maleta-Sonreí soltándole y entrando al cuarto de Zero.
Puse algunas camisetas y faldas, también metí pantalones cortos y bañadores, además de trajes, la crema solar un peine y creo que metí algo más, no lo recuerdo. Oí a Ichii que ya tenía las crepes hechas y corrí a sentarme. Charlamos animadamente sobre cómo sería el crucero y si ya habíamos metido los bañadores en las maletas.
-Yo sí, fue lo primero que metí-Contesté mientras cortaba otro trozo de crepes.
-Pero, no será un bikini, ¿no? Lo digo porque como no eres nada sexy… Podría enfermar con una imagen de ti en bikini-Dijo Zero muy simpático él
-¡Zero eres un idiota! ¡Además tú tampoco tienes nada de qué presumir! ¡Apenas tienes cuerpo de niño de trece años!
-¿¡Qué dijiste!? Para tú información soy uno de los chicos más codiciados en el mundo mágico-Dijo arrogante
-A ver cómo son los otros-Dije antes de meterme un rozo de crepes en la boca mientras la risa de Ichii se hacía escuchar
-¡Oye, yo no miento! ¡Díselo Ichii!-Recibió más risas de parte de él- Valla, gracias intento de amigo.
-No… es que…-Dijo entre risas.
-Oye, ¿y cuándo salimos?-Dije distraídamente
-¡NO ME HUMILLES Y LUEGO PASES DE MÍ!-Reprochó Zero
-Creo que el folleto decía a las cinco de la tarde, ¿no?-Dijo Ichii más calmado acercándose a mi para ver el folleto.
Yo lo miré sonrojada mientras él leía el texto, estaba demasiado cerca de mí. Parpadeé un par de veces y volví mí vista al folleto para que no se diera cuenta de mi sonrojo, mis ojos los oculté tras mi flequillo y fingí leer. Cuando Ichii se separó sonrió a Zero quien estaba apretando el tenedor, no entendí la razón.
-Entonces es a las cinco-Dijo para informar a Zero
-Pues vale-Contestó de mala gana soltando el tenedor ya doblado.
-Bueno, pues es cuestión de esperar…-Dijo relajado.
-Sí… a esperar-Dije mirando aún el folleto- Se me fue el apetito
-Pero si no has comido nada-Dijo Ichii inocentemente
-Ya, pero es que no tenía demasiada hambre…-Me levanté- Voy a bajo a… hacer algo-Dije rápidamente para salir
-Pues vale, estate aquí a las cinco-Sonrió Ichii
-Sí-Cerré el armario.
Salí de mi cuarto y me apoyé en la puerta cerrada detrás de mí dejando salir mi sonrojo.
-Que… ¿Qué fue eso?-Susurré para mí
La puerta se abrió y yo sentí que me caía de espaldas para chocar contra algo un poco duro pero sin ser el suelo. Miré hacía arriba y era Zero quien me sujetaba procurando no caerse en el intento.
-Lo… Lo siento-Me aparté algo sonrojada
-Tranquila-Dijo serio
-¿Te ocurre algo?-Dije, mi sonrojo se había ido ya
-No, nada. Ichii me mandó a comprar unas cosas para él. Quiere preparar la comida-Dijo con gesto aburrido
-¿Quieres que te acompañe? Yo sé cuales son los productos más baratos y más buenos.
-Está bien, porque como me gaste una moneda de más Ichii me mata-Dijo ya bajando las escaleras.
Salimos de la casa y seguimos andando por la calle, era algo incómodo el silencio recién formado. Miraba a Zero y rápidamente apartaba la mirada buscando un tema de conversación.
-Oye… Nina…-Dijo Zero algo nervioso
-Dime, Zero-Dije aún mirando al suelo
-Yo… Siento lo de antes, no pretendía que te enfadaras yo… No sé ni porqué lo dije, enserio-Me miró preocupado
-No te preocupes, ya se me pasó-Dije mirando aún al suelo- “Normal con Ichii tan cerca de mí de repente…”-Me sonrojé levemente y, para que no me viera Zero, miré al muro de alguna casa que había a mi lado- Perdóname tú también por lo de antes… Lo dije porque… bueno, necesitaba algo para contestarte.
-Disculpas aceptadas, anda entremos ya-Dijo sonriendo entrando ya en la tienda.
-Si-Sonreí siguiéndole-“Zero se ve lindo sonriendo…”-Me sonrojé ante tal pensamiento.
Moví la cabeza de un lado a otro para quitarme esa idea de la cabeza y seguí a lo mío. Salimos de la tienda y, cuando llegó la hora del crucero, ya estábamos preparados para salir. Llegamos al barco, todo lujoso y elegante, cuando vi el orden, elegido al azar, me quedé en blanco. Ichii reía divertido con Zura, Zero estaba sonrojado mirando al suelo con una mano en la cabeza y yo sonrojada no dejaba de gritar.
-¡NO QUIERO DORMIR ASÍ!
Cap 3:
Estaba feliz, soñando con que el día de ayer no pasó aquello…
-Entonces, nos dieron dos habitaciones, hay que repartirlas.
-¡Yo quiero ir con Nina-zura!
-Toma, y yo quiero ir con Ichii.
-Ya, pero no sería nada divertido.
-¡Ichii-kun, no digas eso! No pienso dormir con Zero ni contigo. Simplemente no.
-Anda, hagamos divertido el crucero.
-“Ichii-kun… no me mires así por favor” Moo… Está bien. Siempre acabo cediendo.
-¡No! ¡No, no y no!
-A mi tampoco me hace gracia esto, ¿sabes?
-¿¡Te crees que yo me estoy riendo!?
-¡No me grites, gritona!
-¡Calla cabeza de globo!
-¿¡Y porqué un globo!?
-¡Porque tu pelo es extrañamente azul!
-¡No te metas con mi exótico pelo!
-¡Eso no es exótico ni es nada!
-¡Cállate, mira quién fue a hablar, tú no tienes pecho!
-Uno: ¿¡A ti qué te importa!? Dos: ¡Eso no es asunto tuyo! Y tres… ¡NO SON TAN PEQUEÑOS! ¡IDIOTA, PERVERTIDO, BASTARDO, DEPROBADO MENTAL!
-¡CÁLLATE Y DEJA DE INSULTARME IDIOTA!
-¡Cállate tu!
-Nina-chan, vamos cálmate.
-“¡No me abraces cuando estoy enfadada! Me derrito…”
-Bueno, me voy a dormir
-¡Ni se te ocurra, primero voy yo!
-¿¡Qué!? ¡De eso nada, princesucha, yo primero!
-¿¡A dónde fue tu caballerosidad!?
-¡A las alcantarillas con tu encanto femenino al tirar de la cadena!
-¡IDIOTA, NO TIENES MODALES!
-Nina-chan…
-¿¡Y AHORA QUÉ!?
-Pues… que sólo tenéis una cama…
-¿¡Que!?
-¡ICHII, NO LO DIGAS RIÉNDOTE! ¡INTENTO DE AMIGO FALLIDO!
-¡NO LE GRITES A ICHII-KUN, ÉL NO TIENE LA CULPA DE QUE TÚ SEAS UN DEPROBADO MENTAL Y TE IMAGINES COSAS RARAS!
-¿¡Quién piensa cosas raras, pervertida!?
-¡Perdona, no fui yo la que en los balnearios se desnudaba frente a ti!
-¡A mi no se me calló la toalla cuando te cogí en brazos!
-¡IDIOTA, NO ME LO RECUERDES!
De verdad que deseaba que eso sólo fuera un mal sueño… Me di la vuelta en la cama abrazando la almohada. Me extrañé que la almohada no fuera blandita, era dura, y que me contestara el abrazo pasándome un brazo por la cintura atrayéndome más a ella… ¡Imposible! Abrí los ojos y vi a Zero dormido a mi lado… ¡Y ME ESTABA ABRAZANDO!
-Zero…-Dije suavemente- Zero, despierta…
-Mmm… Un ratito más-Se giró abrazándome aún más.
-Mm… Me… Me asfixias…-Me quejé- Zero… despierta ya…
-Mmm… Nina…-Dijo mi nombre
Me sorprendí bastante y lo miré, seguía dormido con una pequeña sonrisa en su rostro, parecía tan tranquilo y tan lindo…
-Zero… Venga, no me asfixies que no respiro…-Lo empujé suavemente-Zero… muévete hacia allá… Zero…
-Nina…-Se apretó más a mí.
-Zero… no me enfades…
-Nina…-Repetía
-Se acabó…-Tomé aire- ¡DESPIERTA!
-¡AAAAA!-Se calló al suelo-¿¡Qué problema tienes!?-Dijo enfadado
-Tengo que te me pones encima y no respiro-Le lancé la almohada a la cara
-¿¡Porqué hiciste eso ahora!?-Se la quitó de la cara
-¡Para que no mires idiota!-Le lancé la otra- Voy a cambiarme así que no te gires
-Tú tampoco, que yo también me cambiaré.
-Como si quisiera verte.
-Lo mismo a ti, pechos pequeños
-¡Pervertido!-Le lancé la zapatilla
Al rato abrí la puerta de la habitación encontrándome a Ichii sentado en el sofá tomándose una taza de café.
-Buenos días Nina-chan-Me sonrió
-Buenos días Ichii-kun-Le sonreí con un leve sonrojo-¿Cómo pasaste la noche?
-Preocupándome por si aplastaba a Zura, ¿y tú?
-Asfixiada-Dije molesta- Pero no importa, ¿qué te apetece hacer hoy, Ichii-kun?
-Pues no sé, lo que te apetezca, Nina-chan
-A mí me da igual.
-¡Pues entonces vamos a la piscina!-Dijo Zero animado
-A, pero que estabas ahí-Susurré molesta
-¿Dijiste algo?-Me miró mal
-¿Yo? Nada ¿Qué voy a decir de alguien como tú?
-¿¡A qué te refieres con alguien como yo!?
-Pues-Fui interrumpida
-Nina-chan, cálmate
-“Moo… me derrito…”-Pensé sonrojada dejándome abrazar
-Me parece bien ir a la piscina, ¿y a ti Nina-chan?
-¿He? Si a ti te apetece, Ichii-kun-Sonreí mirando hacia arriba para verle
-¡Pues andando!-Dijo Zero agarrándome y sacándome de la habitación
-E… Espera Zero…-Dije como pude- Ichii-kun aún no nos alcanza
-¡Venga, la piscina nos espera!
Corrió, arrastrándome con él, por toda la cubierta hasta llegar a la piscina. Pelee un poco con él porque apenas me dio tiempo a coger mi bañador. Me metí en los cambiadores y cogí una toalla del mostrador. Salí y miré a ver si Ichii había llegado ya. Él estaba en una tumbona leyendo y Zero estaba nadando. La verdad es que Zero es muy enérgico, se estaba recorriendo la piscina en lo que sería un suspiro. En cambio Ichii es muy tranquilo y maduro, seguro que tenía otro libro en la bolsa de deportes que llevaba. Me dirigí hacia él sonriente, no me di cuenta cuando Zero salió del agua y se fue a apoyar justo delante de mí. Tropecé con él y acabé en el agua de cabeza, no me hice nada y salí casi al instante.
-¡Zero! ¡Ten más cuidado! ¡Siempre estás en medio!
-Perdona, pero no te vi
-Moo… Yo me dirigía hacia Ichii-kun para enseñarle mi nuevo bañador-Me quejé.
-Parece como si te gustara Ichii-Dijo desviando la mirada
-Bueno… No es que me guste-Me sonrojé jugando con mis dedos
-Y a mí no me importa-Dijo antes de tomar aire y meterse bajo el agua
Pude ver que pasaba por debajo de mí y seguía nadando. Suspiré, no lo entendía, salí de la piscina y seguí mi camino hacia Ichii. No le dije nada, él tampoco notó mi presencia, y me tumbé en la tumbona a su lado pensando en Zero y sus repentinos enfados. Me quedé algo dormida unos minutos y luego, cuando desperté Ichii no estaba a mí lado. Me incorporé y lo busqué con la mirada, Zero venía hacia mí con dos helados. Aún llevaba el pelo mojado y las gotas le resbalaban por el cuello hasta el pecho, un pecho musculoso y bien cuidado. Me sonrojé ante mis pensamientos y giré la cara fingiendo.
-Hey, Nina, al fin despiertas
-Sí… Parece que me quedé dormida…
-Ichii se fue al camarote porque estaba cansado de tanto ruido o algo así dijo. La verdad no lo entiendo, si la piscina está muy tranquila
Miré detrás de él, los niños corrían ante los gritos de advertencia de padres y trabajadores de allí, se lanzaban al agua y reían haciendo un gran alboroto.
-Sí, yo tampoco lo entiendo.
-Toma-Me puso el helado delante
-¿Y esto?
-¿No te gusta la vainilla? Pensé que a las chicas os gustaba…
-No es eso… Es que…-Sus ojos me miraban confundido-“Es tan adorablemente lindo… Vale, Nina, saca esos pensamientos impuros de ti… ¡Pero no puedo si me mira así!”-Pensaba al tiempo que mis mejillas se encendían- Gracias…-Acepté el helado y me senté dándole la espalda ocultando mis ojos tras mi flequillo
Zero se sentó en el hueco que dejé libre, lo noté porque nuestras espaldas se tocaban. No supe la razón del porqué mi corazón latía tan rápidamente.
-Oye, Nina…
-Dime, Zero…
-¿A ti te gusta Ichii?
-¿He? No es como si me gustara Ichii-kun…-Dije del mismo modo de antes, jugando con mis dedos.
-Es que lo parece…
-Y eso lo notas en que…-Lo animé a hablar
-Pues no sé. Siempre estás Ichii-kun esto, Ichii-kun lo otro. Y cuando Ichii no estas siempre preguntas a dónde se fue.
-Ta-Tampoco es para tanto-Miré al suelo avergonzada
-Por eso te lo pregunto, ¿te gusta Ichii?
-Su… Supongo, no sé… Yo aprecio mucho a Ichii-kun y también a ti, Zero… Pero… No sé, Ichii-kun siempre es muy amable y considerado conmigo por eso supongo que le tengo más cariño a él… Aunque si te soy sincera, estoy echa un lío…-Suspiré
-¿Y eso porque? Si te gusta Ichii, te gusta, ¿no?
-Ése no es el problema…-Dije tristemente dejando caer otro suspiro.
-¿Entonces?
-Es que… Digamos que estoy en medio de un triángulo…
-¿Un triángulo?-Se movió a un lado para verme sorprendido
Yo, como me estaba apoyando en su espalda, caí en la tumbona derramando mi helado por encima de mi nuevo bikini.
-Moo… ¡Qué desastre! Tengo que ir a cambiarme-Me levanté, cogí una toalla y me la até al cuerpo para que no se viera la mancha antes de salir corriendo de allí, no quería darle explicaciones.
Llegué al camarote, pero Ichii no estaba en él, entré en mí habitación compartida y me quité el bikini para ponerme una falda azul, corta, y una camiseta de tirantes blanca. Me puse unas zapatillas a juego y salí de la habitación. Zero entró al instante un poco sin aliento.
-Zero… Creí que te quedaste en la piscina para seguir nadando o algo…
-Es que… Tenía que preguntarte… Otra cosa…-Dijo sin aliento
-Dime
-¿Tu quieres que nos vallamos?-Me miró decidido
-¿Iros? ¿Quiénes?
-Zura, Ichii y yo-Se sentó en un sillón- Al mundo mágico.
-¿Qué me estás preguntando Zero?-Me senté a su lado mirándolo preocupada
-Quiero decir, ¿nosotros te molestamos demasiado?
-¿A?
-Llevamos desde la primavera detrás de ti, siguiéndote a todas partes, al cine, los balnearios, lo de convertirnos en animales, cuando nos cambiamos de cuerpo… Siempre acababas enfadada y gritando, como cuando hicimos la elección de habitaciones, también gritaste. ¿Te molestamos? Mejor dicho; ¿te estorbo?
-Zero…-Me sorprendí, no sabía que él podía pensar algo así- Claro que no, ustedes, tu eres mi amigo. No me estorbas. Es sólo… que a veces me pongo de los nervios, nada más.
Zero miró al suelo no muy convencido.
-Bueno, pues eso que no me molestas-Me levanté- Voy a dar una vuelta- Pasé por su lado, seguía sin moverse- Anímate, nunca te vi pensar tanto, el cerebro se te va a fundir-Dije divertida moviéndole el pelo.
-No tanto como a ti-Se giró sonriendo como sólo él sabe hacer-, con tanto sol sí que se te va a fundir el cerebro.
-Por lo menos puedo pensar con claridad y cosas con sentido común-Le saqué la lengua al llegar a la puerta para luego mirarle sonriente- Hasta luego.
Caminé un rato por los pasillos de las habitaciones hasta llegar a la cubierta y me apoyé en el barandal. Zero parecía muy triste y serio cuando me preguntó sobre mis sentimientos por Ichii. Cuando me quise dar cuenta el atardecer ya se hacía presente y toda la tarde me la había pasado pensando en Zero y su pregunta. Suspiré;
-Zero es todavía un niño, no sabe lo que dice.
-Tampoco tú sabes lo que dices muchas veces-Dijo Ichii colocándose a mí lado.
-Ichii-kun… ¿A qué te refieres?
-Verás, hay muchas ocasiones en la vida de toda persona, mago o cualquier ser, en la que hace las cosas sin pensar porque ya está harto de hacerlo. ¿Nunca te ha pasado, Nina-chan?
-¿A? Su… Supongo que alguna vez… Sobre todo cuando tengo que elegir entre dos cosas…
-Ahí tienes la respuesta. Todos hacemos algo así. Y ahora…-Me sonrió cómplicemente- ¿Me dirás qué te preocupa, Nina-chan?
-Pues… Digamos que… No sé cómo explicarme…-Dije frustrada apretando los puños
-Tranquila… Puedes ponerme ejemplos si así lo deseas.
-Mmm… ¿Ejemplos?-Dije confundida mirando al mar-“Claro. Tengo que decidirme entre dos cosas, casi como los pasteles”-Miré a Ichii indecisa- Digamos que hay dos pasteles sobre la mesa.
-¿Dos pasteles?-Me miró sorprendido por el ejemplo
-¡Es sólo un ejemplo, tampoco es para tanto!-Dije sonrojada por la vergüenza- Bueno, hay dos pasteles sobre la mesa, pero papá te dice que sólo puedes escoger uno porque dos ya es demasiado y no se puede jugar con dos cora… quiero decir, que no se pueden tomar dos seguidos sin que te duela el estómago-Dije nerviosa
-Entiendo-Me miró seriamente
-Pero los dos pasteles los has probado antes y de los dos te gusta algo, pero sólo puedes coger uno.
-Entiendo, es un gran problema-Se llevó una mano a la barbilla pensando.
-El problema es que si elijo a uno me sentiré como si traicionara al otro…-Dije tristemente bajando la mirada.
-Entonces sólo haz lo que te diga el corazón-Me dijo sorprendiéndome- Si los dos te quieren no tienen porqué poner en duda tus sentimientos, seguro que el que no elijas lo entenderá y simplemente estará ahí cuando le necesites…-Me dijo antes de dar un paso detrás de mi-como siempre estuvo…
-Lo que me diga el corazón…-Dije pensando en sus palabras-A, Ichii-kun-Me giré, sólo para comprobar que ya se había ido y en su lugar estaba;-Zero…
-Nina, ¿qué hacías con Ichii?-Se acercó a mí quedando en el lado contrario en el que una vez estuvo Ichii
-Nada, hablar-Miré hacia el mar sonriente- “Por ahora no me preocuparé, hasta el día de Navidad tengo tiempo, ¿no?”
-¿Y de qué hablaban?
-De pasteles-Sonreí para mí
-¿Pasteles?-Me miró sin saber
-Cosas mías-Reí divertida- Anda, vamos que se hace tarde-Le dije empezando a correr hacia las habitaciones
-¡Oye, espera!-Me dijo siguiéndome
-¡No pienso esperarte!-Canturreé-“Al fin y al cabo… Está bien si me decido en el último segundo, ¿verdad?”
Cap 4:

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAA! ¿¡DÓNDE ESTÁ!?
-¿Qué pasa Zero?-Dije desde el sofá sorprendida
-¡Zura! ¿¡Dónde se ha metido!?
-Creo que salió a volar por ahí, dijo que saldría un rato y se fue riendo.
-¡MALDITO! ¡ME LO CARGOOO!
-¡Espera, Zero! Ya se fue… ¿Qué habrá pasado?
Me quedé allí en el camarote, ya llevábamos cinco días en el crucero y papá sólo me había intentado llamar unas diecinueve veces. Me levanté y salí de allí, cogí el ascensor para ir al observatorio que había en el barco, en verdad es enorme esto, y cuando las puertas se abrieron vi a Ichii allí, estaba leyendo.
-Hola, Ichii-kun-Sonreí contenta entrando
-Hola Nina-chan, ¿qué tal?-Dejó su libro para atenderme
-Bien, iba al observatorio. ¿Y tú?
-Yo iba a buscar a Zero en el bufé libre o la piscina, quería comentarle algunos hechizos de defensa para protegerte.
-Pues creo que no esta en ninguna de las dos partes. Salió corriendo de la habitación hecho una fiera para perseguir a Zura. No sé qué habrá echo Zura, pero espero que Zero no sea muy duro con él.
-No te preocupes, si le ha quitado algo con que se lo devuelva y unos cuantos gritos bastará. Es lo mismo de siempre-Rió Ichii
-A, vale, entonces no me preocupo-Sonreí mirando los botones del ascensor, ya llegábamos a la última planta.
El suelo se movió de golpe, parando el ascensor, haciendo que cayera sobre Ichii y éste en la pared. Cuando el ascensor dejó de movernos de un lado para otro, yo estaba entre la pared e Ichii.
-¿Estás bien, Nina-chan?
-¿E? Sí… Perfectamente… ¿Qué fue eso?-Dije para desviar los pensamientos impuros que tomaba mi mente.
-Supongo que algún fallo en la mecánica del ascensor, un apagón o algo así…-Comentó serio inspeccionando el ascensor- ¿El teléfono de emergencia funciona?
-No-Dije mientras comprobaba que no había línea.
-Intenta llamar a Zero, yo buscaré un hechizo para salir de aquí-Dijo sacando un portátil de su bolsillo, portátil que aumentó de tamaño en la mano de Ichii.
-De acuerdo-Cogí mi móvil y marqué su número-Comunica…
-Sigue intentándolo, al menos tienes cobertura
-Sí-Tardé un rato en que Zero contestara mi llamada.
-¿¡Qué pasa Nina!? ¡Estoy buscando a Zura!
-Deja a Zura para otro momento. Estamos atrapados en el ascensor, necesitamos tu ayuda.
-¿¡Qué!? ¿En el ascensor? ¿En qué piso?
-En el tercero, Ichii-kun está buscando algún conjuro para sacarnos de aquí.
-Ya voy para allá, aguanta-Colgó.
-Me colgó y no sabe si en el ascensor de la izquierda o en el de la derecha-Suspiré guardando el móvil- ¿Tienes algo?
-No, no hay nada para situaciones así, al menos en el mundo humano…
-Entonces nos quedaremos aquí hasta que Zero venga…-Dije sentándome recostada contra la pared
-Anímate, no tardará en venir-Dijo Ichii sentándose a mi lado cogiéndome la mano- Entonces… ¿El problema del otro día ya está solucionado?
-¿E? Bueno… en cierto modo… Pero aún no sé qué pastel elegir…
-Lo decía porque te he visto muy animada y despreocupada últimamente. ¿Has decidido algo?
-Sí… Simplemente dejaré las cosas como están… Está bien si me tomo mi tiempo para decidirme, ¿no?-Lo miré sonriente, la pregunta era más para mí que para él pero Ichii me sonrió igualmente
-Sí, está bien lo que tú decidas.
El ascensor volvió a moverse logrando así que yo acabara en el pecho de Ichii y, después de otra sacudida, en el suelo con Ichii encima. ¿¡Tenían que pasarme estas cosas así!?
-Ejem…-Tosió alguien detrás de la puerta abierta
-¡Zero!-Dije sorprendida, sonrojada y alegre
-Perdón, siento molestar-Dijo secamente antes de irse- ¡Zura! ¡Zura vuelve aquí!-Se le escuchaba
-Zero…
-Perdón Nina-chan, te metí en un apuro, ¿no?-Dijo Ichii quitándose de encima y ayudándome a levantarme
-No te preocupes, ya le explicaré las cosas a Zero-Dije sonriendo para tranquilizarlo
-Entonces no hay problema, me voy. Y de verdad que siento haberte metido en un lío-Dijo antes de coger el camino contrario a Zero.
Yo salí del ascensor, todavía podía ver a Ichii caminar tranquilamente. Podía elegir entre acompañar a Ichii o explicarle las cosas a Zero a quien no veía por el pasillo contrario. Cerré los ojos e hice una elección al azar y, con los ojos aún cerrados, corrí en esa dirección, abriendo los ojos un poco para no tropezarme con nadie ni darme contra la pared. Aunque tanta preocupación para nada; acabé contra el suelo.
-¡Oye, mira por dónde vas!-Dije enfadada
-¿Qué haces aquí?-Dijo una voz triste y fría.
-¿Zero? ¿Qué te pasa?
-¿¡Qué haces aquí!?-Me miró fríamente- Deberías irte con Ichii, ¿no te gusta él? ¡Vete!-Dijo dándome la espalda
-Zero deja que te explique-Le cogí del brazo, brazo que apartó casi al instante.
-Te dije que te fueras
-Pero lo malentendiste todo. Ichii-kun y yo no hacíamos nada, sólo que el ascensor se movió bruscamente y yo acabé en el suelo e Ichii-kun, intentando ayudarme, acabó así-Intenté explicarle
-Ja, eso no te lo crees ni tú.
-Es la verdad, Zero, créeme-Supliqué
-¡Es que no lo soporto!-Le dio un puñetazo a la pared
-¿El qué Zero?
-Eso mismo.
-No te entiendo
-Pues que muestres la gran diferencia de amistad que hay entre Ichii y yo. Siempre estás con Ichii y llamándole “Ichii-kun”-Imitó mi voz- y a mi lo que me dices es “Zero, eres un idiota”. Me parece claro a quién le tienes más confianza de los dos.
Lo miré sorprendida mientras él me miraba enfadado. Sonreí, era eso lo que le pasaba a Zero; celos de amigo. No pude hacer nada para ocultar mi risa.
-¡No te rías esto es serio! ¡Incluso a Zura le llamas Zura-chan! ¡A mí no me dices Zero-kun o algo por el estilo!
-No lo entiendes-Dejé de reír quitándome una lágrima que salió de tanto reír- Te llamo Zero porque me gusta mucho tu nombre y nunca le añadiría nada porque, a mi parecer, quedaría feo. Además, da la casualidad de que es tú nombre y me encanta. También me gusta el de Ichii y Zura y les añado algo porque me parece que así suenan mejor, pero con el tuyo es diferente; no le añadiría nada porque para mí ya es perfecto tal y como está. Así que anímate Zero y no hagas una montaña de un grano de arena.
-Yo no hago montañas de un grano de arena-Apartó la mirada con un leve sonrojo.
-Entonces, ¿sigues enfadado conmigo?
-No. Con quien estoy enfadado es con Zura.
-¿Qué ha hecho ahora?-Dije divertida
-Me ha quitado un recuerdo que compré para-Se calló de golpe con otro leve sonrojo- para mí. Un recuerdo que compré para mí y no me lo devuelve-Ganó confianza con esa resista a medida que lo decía
-Entonces te ayudaré, ¿vas tú por ahí y yo por aquí?
-Vale, si encuentras a Zura llámame.
-Trato hecho
Zero se fue por un lado y yo por el otro, pero se me olvidaba decirle algo así que me paré en la esquina que antes había cruzado y vi que Zero no estaba muy lejos.
-A, Zero.
-¿Qué?-Se giró levemente, lo suficiente para verle los ojos
-Te queda bien el rojo-Dije traviesa antes de desaparecer por el pasillo ante la mirada confusa de Zero
Rebusqué por el pasillo que había dicho, bajé por las escaleras, pues no me atrevía a coger el ascensor nuevamente, y allí vi a Zura volando hacia mí y a Zero, muy enfadado, siguiéndole.
-¡Nina-chan zura!-Exclamó- ¡Nina-chan ayuda a zura por favor-zura!
-¡Nina! ¡Ya lo tienes, cógelo!-Exclamó Zero detrás de Zura
-¡Lo tengo!
Zura sobrevoló mi cabeza al ver que me había unido a él en la misión de recuperar el objeto robado. Como Zura se quitó en el último segundo no nos dio tiempo a reaccionar y pues yo acabé en el suelo, otra vez, y Zero encima mía.
-A… Qué daño…-Me quejé acariciándome la cabeza-Me estoy cansando de acabar siempre así-Abrí los ojos y Zero estaba encima de mí con los ojos abiertos como platos y sonrojado-Ze…Zero…
-Nina yo… lo… lo siento, no pude frenar y…-Intentó explicarse, aunque no se podía mover
-No hagáis esas cosas en público, me dais vergüenza ajena-Dijo Ichii sonriendo traviesamente pasando por nuestro lado sin despegar la vista del libro
-¡A, Ichii!-Dijimos los dos levantándonos del suelo
-Zura se ha ido ya-Dijo tranquilo siguiendo su camino
-¡Me lo cargo! ¡Zura vuelve!-Gritó Zero dispuesto a salir corriendo
-Zero… Tengo lo que Zura te quitó-Dijo mostrando una cajita en sus manos, aunque él seguía avanzando por su camino
-¿¡En serio!?-Se alegró- ¡Dámelo, dámelo, dámelo!-Se abalanzó contra él.
-Primero me tienes que hacer un favor
-¡Lo que sea!
Ichii le susurró algo a Zero al oído, lo que sea que le dijo lo dejó sonrojado y gritando.
-¡No, no y no!
-Entonces no te lo devuelvo.
-¿¡PERO TÚ ME HAS VISTO CON CARA DE HACER ALGO ASÍ!?
-Esto… Chicos…-Dije provocando que me miraran los dos- ¡Existo! ¿Qué ocurre?
-Nada que si Zero quiere recuperar su regalo tendrá que…-No terminó porque Zero le tapó la boca.
-¡Nada! ¡Nada que te incumba! ¡Fuera, ya puedes irte!
-Está bien, no tienes que ser tan maleducado-Dije indignada caminando en la dirección a la que se fue Zura.
Al rato estaba frente al camarote y podía escuchar claramente la voz de Zero. Suspiré. Cambié de rumbo y salí a cubierta. La noche ya se hacía presente y, como estábamos lejos de la ciudad, las estrellas relucían como nunca. Oí unos pasos a mi espalda pero no me preocupé, estaba maravillada  con las estrellas
-Nina-chan-Oí decir a Ichii- ¿Te importaría venir al camarote?
-¿He? ¿No estabais discutiendo Zero y tú?
-No, sólo hablábamos-Sonrió divertido- Pero eso no importa, ven tienes que ver algo-Me cogió la mano ligeramente para, lentamente, llevarme al camarote
-¿Qué es eso que tengo que ver?-Dije sin ganas.
-Mira Nina-chan-Dijo cogiendo un paquete de la mesa y abriéndola para, al girarse, mostrar un maravilloso vestido de verano- Feliz cumpleaños.
-Ichii-kun… te acordaste-Me conmoví.
-¡Zura también tiene un regalo para Nina-chan-zura!-Exclamó Zura tendiéndome un broche en forma de flor
-¡O, Zura, es precioso, gracias!-Le abracé
-¡Zura a alegrado a Nina con el regalo-zura! ¡Zura está feliz-zura!-voló por el salón
-Nina-chan, aún falta un regalo
-¿Y cuál es?-Miré a todas partes- “¿El de Zero? No lo veo…”
-Tienes que ponerte el vestido antes de verlo-Dijo dándomelo y metiéndome en mi habitación compartida con Zero.
Hice lo que me dijo y me lo puse. Me miré al espejo, de verdad era precioso. Un vestido azul cielo que me llegaba por las rodillas, con un poco de escote y de tirantes. Me puse unas zapatillas que tenía blancas y salí viendo a Zura feliz que me ponía el broche en el traje.
-Nina-chan, estás reluciente.
-Gracias-Miré al suelo sonrojada
-Ven, vamos a por tú regalo.
Dejé que Ichii me guiara hasta la cubierta Este donde una mesa con dos sillas dejaba ver velas y flores alrededor.
-Ichii-kun… no teníais porqué…
-Pero no fui yo
-¿He? ¿Entonces quién?
-Quédate aquí, ahora vuelvo-Dijo echando la silla para atrás para que me sentara.
Me quedé allí esperando, estaba nerviosa ¿podría ser éste el regalo de Zero? Aunque no he visto a Zero desde que se puso a discutir con Ichii… Entre una cosa y otra no me di cuenta cuando Zero se sentó delante de mí. Se le notaba nervioso y tenía un leve y casi imperceptible sonrojo en sus mejillas. Aunque no quisiera admitirlo, Zero era adorable.
-Zero…-Dije, no sabía qué más decir
-Nina yo…-Empezó nervioso, dudaba de qué decir-Feliz cumpleaños, Nina-Me dijo tendiéndome el paquete que tenía Ichii
-Esto… ¿no era un recuerdo que compraste?
-No, era tú regalo de cumpleaños. Zura me lo quitó para hacer la gracia y… bueno, ya sabes cómo me puse-Bajó la vista dejando el regalo sobre la mesa-Puedes abrirlo.
Abrí el paquete y vi un hermoso collar de oro que tenía una perla rosa. Me quedé sin hablar, realmente era conmovedor que hicieran algo así por mí.
-Si no te gusta puedes tirarlo, haz lo que quieras con él.
-¿Cómo voy a tirarlo Zero?-Recibí una mirada sorprendida de Zero- Es tú regalo, Zero, y me lo has dado tu. No pienso tirarlo por nada del mundo-Sonreí después de ponérmelo- ¿Qué tal me sienta?
-Perfec… Quiero decir, no te queda nada mal para ser tú
-Zero-Me enfadé.
-Bueno, bueno, ¿porqué no coméis algo?-Interrumpió Ichii con unos platos de comida.
-¡Wa! ¡Comida casera de Ichii-kun! ¡Genial!-Sonreí contenta
-Que pronto te olvidas de los demás.
-Nunca me olvido de nadie-le saqué la lengua.
Ichii se fue tras dejar la comida y Zero se quedó ahí, jugando con la comida, molesto.
-¿Qué te pasa Zero?
-Nada
-Dímelo, no te lo guardes. ¿Qué te ocurre?
-¡Pasa que estoy celoso!-Dijo de repente levantándose- No soporto que mires así a otros chicos, ni que les abraces como abrazas a Ichii. ¡Quiero que me veas sólo a mí, Nina! ¡Que sólo me abraces a mí!
-Zero…-Me sonrojé-“No será que…”-No pude terminar aquel pensamiento pues Zero ya me estaba besando-“E… Espera… Zero… y… ¿y yo?”

^_^ Je, je, je